La impuntualidad
La persona que no suele llegar o no llega a la hora convenida o anunciada, se trata de un personaje impuntual. Aunque también puede ser alguien que entrega un trabajo más tarde del momento convenido o que en el relato puntual de unos hechos, no se atiene a la verdad. El hecho de llegar tarde a una cita, ser impuntual en una palabra, se está extendiendo en nuestros entornos, como una verdadera plaga social. En las grandes ciudades, la impuntualidad si es esporádica puede tener una justificación en la dificultad y problemática que supone el desplazamiento por las mismas, pero si esta es reiterativa, estamos ante una persona impuntual, pura y dura. Existe hoy una de esas erisipelas sociales (modos que aparecen y desaparecen de forma repentina, nadie sabe cómo), que consiste en no tener reloj de pulsera, porque encierran al ser humano entre las agujas del tiempo y les resta LIBERTAD, piensan en los relojes de sol o semejantes para llegar a tiempo a sus citas y que en último caso, mir...