Una historia particular...
Hay acontecimientos en la vida de los humanos, que se viven con desesperación y negatividad, por el riesgo que aparentemente supone su realización para nuestra vida. En montones de ocasiones, vemos esto en oscuro, olvidando que tras la noche siempre amanece, viene el día. No se nos olvide, que un rayo de ESPERANZA, siempre debe iluminar nuestro ánimo, por muy depresivo que éste. Hoy exactamente, hace 30 años vino al mundo, un niño CUCO, que es uno de mis hijos, ¿Qué de especial tiene eso, se preguntaran muchos? Ese niño, nacía con el diagnostico de un problema renal serio y con la angustia y zozobra de sus padres. Fue formidablemente tratado medicamente por el equipo especialista en Urología, de la “Ciudad Sanitaria la Paz” de Madrid. Me decía uno de los médicos que le trató, “hoy le ves así, pero ten ESPERANZA, que le veras con más de 1,80 de altura y haciendo continuamente deporte, totalmente sano física y psíquicamente...”. Después de un arduo proceso de trata...